sábado, 21 de febrero de 2009

Arte y Fuga

Hola Carrisuayxos, estamos de nuevo con una entrada canónica como las de siempre.
Comenzaré comentando que el pueblo ha hablado: Carrillos se parece más a Don Limpio, aunque juegue al paddel. Sin embargo, también dicen que se parece a un personaje de Aida. Sea como fuere, la encuesta se cambia hoy. 
Continuando con las aventuras conservatoriales, el Martes Paco nos comentaba acerca de libros de personajes famosos de argentina, digo Tomelloso, mientras, en las sombras, Sanchís urdía su malvado plan.
Claudia, por su lado, buscaba desesperada su libro de análisis el cuál, ella no se acordaba, lo tenía alba. Total que le pidió el libro a Rocío y tradujo los textos (Sí, de análisis, en inglés) pero... ¡¡Los tradujo en ruso!!
Cómo veis, el nombre, el título y el autor están puestos en Castellano, pero el resto está en Ruso. Claudia, ya sabemos tu verdadera identidad, ¡no eres una saxofonista jijonenca sino de moscú!
Y, claro, no pude ayudarle en la impresión, así que el miércoles tendrá que luchar contra la tecnología para que Sanchís reciba su texto.
Y sí, en clase de análisis vimos las fugas de Bach. Y fue tanto el revuelo que causó el saber que nuestro cercano examen consistiría en una de ellas, que a Claudia, Edus, Edur, Bárbara y Laura les mencionas la palabra fuga o algo similar y enloquecen. Me recuerda al primer capítulo de una serie que se llama Slam Dunk, que está bastante guay.
La situación venía a ser algo así:

A: Cuánta fuerza centrífuga tiene eso!!
C: ¿¿Qué hay que analizar una fuga??

Adri: Qué, hoy os fugáis de ensemble, ¿no?
C: ¿Qué dice de una fuga para ensemble?

A: Esta chaqueta es ignífuga
C: nooo, malditas fugassss

Sí, están por todos lados y acechan incluso en la nevera del conservatorio, lugar en el cual tuvimos que ensayar. Enric se jactaba de tener que probar yo mi propia medicina al tocar la cadencia que compuse para el divertimento de Crepin. Antes del divertimento estuvimos tocando Bossax Novax e increíblemente... ahí había algo...
El ensayo se centró en Bossax Novax, sin barítono, y el Divertimento, conmigo al Alto Solo primero (o lo que es lo mismo, sin semicorcheas... todavía). Al final será Claudia quien toque conmigo, espero que no le dé un ataque de fugas ni nada parecido. Para el Mubag, las estrellas serán Mireia y Pablo que tendrán que emplearse a fondo para tocar la cadencia que compuse, pensada originalmente para que ellos la tocaran. 
Imaginaos por un momento en un coche, por ejemplo un Laguna. Imaginaos en mitad de la noche, vestidos de negro, atravesando la Carrasqueta con el viento golpeando los cristales del automóvil. Una buena situación para película de terror, ¿no? Ahora imaginaos que el conductor para el coche y pone un disco de música contemporánea, al más puro estilo "Atmospheres" de Ligeti... Sí, Humor Suay para luchar contra Caninis revoltosos.

¿Quién tocará el divertimento en el Acampagost? ¿Canini y Mónica? Lo descubriremos en el próximo capítulo... o quizá no, pero ¡no os perdáis el Carrisuay!
PD: Ala, opening de slam dunk para cerrar. ¡Feliz Carnaval!






¡Hasta luego Carrisuayxos!

martes, 17 de febrero de 2009

Los días que se escapan de mis manos

Es una frase muy recurrente y que, a mí personalmente, me gusta mucho. Supongo que eso es la vida, los días que se escapan de nuestras manos. E, inevitablemente, uno piensa en la muerte. Claro, ¿Qué es la muerte?
Uno se piensa que va a vivir para siempre hasta que, un día, se da cuenta de que no es así y que, además, llevaba sabiéndolo desde el día en que nació. Y entonces comienzan a llover interrogantes, preguntas sin respuesta aparente, al menos sin respuesta que se pueda expresar con palabras o imágenes. ¿Qué es la muerte?
Para ello, desde mi punto de vista, uno debe plantearse primero ¿Qué es la vida? Solamente hay que hacer una prueba. Trata de recordar lo que hiciste ayer. Seguramente sea una imagen confusa, palabras desordenadas, situaciones y sensaciones aparentemente inconexas que nuestra memoria se encarga o no de ordenar. Pero no es algo tangible. Lo único tangible es el presente, lo que vives en este momento que, mientras lees esto, ya ha pasado. Si cuando mueres ya no sientes nada, porque los sentidos desaparecen junto con la vida, entonces es como si, realmente, no hubieras existido. Ya no tienes memoria para recordar tu trasfondo social y eres incapaz de sentir el presente, porque ya no existes. En pensamientos similares a estos basaban algunos filósofos griegos su valor para luchar contra el temor a la muerte, como Epicuro. Si la muerte es la desaparición de los sentidos, uno dejará de sufrir por lo tanto. Así pues, no se le debe temer a la muerte pues es indolora.
Sin embargo, siempre se tiene la incertidumbre de cuándo llegará y la certeza de que no nos olvidará. Para luchar contra este otro miedo, Nietzsche ideó su teoría del eterno retorno, que no deja de ser una fantasía filosófica, pero que tiene su cimiento en una frase, de carácter similar al tan famoso "Carpe Diem", pero con un enfoque más justificado. No se trata pues de vivir el momento, sino de vivir de tal forma que, cuando la pálida dama se presentara ante tus ojos pudieras decirle: "Así que esto es la vida... ¡pues que empiece otra vez!".
Y es que Nietzsche nos propone vivir la vida de tal manera que quisieras vivirla una y otra vez (y luego postula su fantasía del eterno retorno para ejemplificar ese pensamiento).
Esto no tiene mucho que ver con el ensemble, lo sé, pero siempre se puede decir "Toca el concierto de A.Glazunov de tal manera que quisieras volver a tocarlo así otra vez". Sí, realmente la muerte, aunque triste y desesperante, a la par que incierta, nos puede ser útil como referencia y motivación para hacer las cosas bien ya que algún día dejaremos de poder hacer cosas. 
Y nada, en forma de despedida de esta entrada tan peculiar y, quizá, tan fuera de lugar en el blog, la canción, de Javier Krahe, que me ha hecho pensar en todo esto, a pesar de que no tiene ninguna referencia a la muerte salvo la frase que titula este texto: "Los días que se escapan de mis manos...". La canción se llama "Peleas y Melisanda".

¡Hasta luego Carrisuayxos!!





Como veis, ni la canción ni el prefacio a ésta tienen desperdicio, aunque quizá no sea el estilo predilecto de todos.
Ale, ahora sí, ¡Hasta luego!

domingo, 15 de febrero de 2009

Revolución en las tierras del turrón, II parte : El pianista argentino y el saxofón encantado.

Pues sí, como visteis ayer, ser saxofonista en Xixona tiene sus cosillas. Después de nuestro magnífico concierto nos invitaron a cenar. María José se especializó en las Relaciones Laborales y sociales del ensemble, sirviéndonos de enlace con el resto de la gente de la cena. Estaba en su salsa, tanto que Carrillos y Suay, con mi aprobación y la del resto del examen, acordaron que María José fuera la nueva relaciones públicas del ensemble y se encargara de ir a modo de avanzadilla por los pueblos para conseguirnos actuaciones y cenas. Además, es famosa por haber tocado junto a una clarinetista de su banda el "Benny Hill" a cuatro manos con el saxofón.
¿Qué? ¿No os lo creéis? ayy, infelices de la vida, mirad:




Sí, sí, cortinilla, xDD

Pero eso no fue todo. Al final de la cena, uno de los camareros se acercó a Eduruix y le dijo: "Me ha encantado como tocas el piano". 
Sí, yo que estaba al lado me quedé con la misma cara, pero es que Edu se quedó como si hubiera visto a un fantasma. El pobre camarero, consciente de su error, se apresuró a decir: "Ja, te he pillado, esa no te la esperabas, ¿eh?". Claro, ¡¡si no te la esperabas ni tú!!
Eduruix es que tiene un poder sobrehumano que consiste en confundir a la gente y aparentar cosas que no es. Y, claro, como no ha ido a la academia de Xavier (de los X-Men) para que le enseñaran a controlar sus poderes, pues a veces los usa de forma inconsciente causando gran revuelo en la sociedad. 
Después de cenar y a pesar de que Pablo se quedara sin horchata, cada uno se fue a su casa. Sí, hubieron mil aventuras en mi coche, que iba al límite de gasolina. Nada más salir de Xixona una luz roja me avisaba que había entrado en reserva. 
Sorteaba ágilmente las curvas infernales que caían de la carrasqueta, siempre apurando el ritmo para no consumir la escasa cantidad de diesel que me quedaba. Pasé los viveros y me pasé la primera salida de Mutxamel. Todas las gasolineras que había de camino estaban solitarias y vacías, completamente abandonadas y, claro, seguía mi curso con la incertidumbre de no saber hasta cuándo duraría el combustible. Finalmente, tras pasar de largo la segunda salida de Mutxamel, llegué a la tercera, en una rotonda y me metí por el medio del pueblo, atravesándolo para llegar al mío, abanderado por la gasolinera del Salt, lugar en el cual le di de comer a mi pobre coche.
Y llegué a casa.
Al día siguiente, en el ensayo de la banda, Eduruix volvió a hacerlo y se le descontrolaron los poderes. Claro, estaba tocando y tuvo un pequeño error de carácter, y nuestro Paco Amaya exclamó:
"No sé cómo lo harán en Argentina, pero aquí se hace de otra manera...", lo cuál me dejó perplejo (Edu no se había enterado, así que se lo comuniqué).
"¿Has dicho <>?" le dijo extrañado a nuestro director. Claro, cuando le corrigió y le dijo que, no sólo no era de Argentina, sino que era de Tomelloso (Lugar en el cual él había dado un concierto en su época en el conservatorio de Ciudad Real) se quedó casi con la misma cara que 22 horas antes había puesto el camarero de Xixona. Pobre Eduruix, no puede controlar sus poderes y luego le pasan esas cosas.
Por supuesto, todo el ensemble estaba riéndose de la situación y el resto de la banda, clarinete fantasma incluido, pensaba que nos habíamos comido un plato de setas de la risa o payasos antes de venir al ensayo.
Acabamos por fin, dándonos Paco su despedida habitual: "Feliz semana".
Y esta es la historia de una semana en la que subió el precio del turrón en la bolsa gracias a la espléndida actuación del Carrisuay en Xixona. Mis felicitaciones a Adri y al resto de su banda por haber ganado el certamen de Altea y nada, este martes banda y este miércoles Carrisuay.
La vida es dura, la obra del concierto de Glazunov también, pero siempre nos quedará el Carrisuay para sobrellevar esos momentos difíciles que parecen querer echarnos al río (sí, como el control de natalidad de Xixona, aunque se empeñen en ocultarlo).

Así que nada, ¡¡Hasta la vista Carrisuayxos!!

PD: Ahora me han cargado el marrón de tocar el Divertimento. ¿Por qué? "Escalas a muerte en San Juan". ¿Quién querrá tocar el segundo papel avec moi? ¡¡No se pierdan la próxima entrega del Carrisuay!!

Revolución en las tierras del turrón, I parte

Y el helado, como ya me están apuntando algunos.
Sí, el lunes sucedió que el ensemble de saxos más dicharachero del mundo entero fue a tocar al pueblo del turrón, Xixona.
Mi historia comienza en mi coche, con tiempo para llegar a tierras montañesas, pero apenas sin gasolina. Sigo el camino que me marcan las estrellas pero, en el último momento, pierdo la concentración y me paso la entrada de Xixona. Por suerte, metros después había otra. Así que, bajo la sombra de "El Lobo", entro a las tierras de Claudia y Enric en busca de un lugar donde dejar el coche para poder ir a ensayar. Y aquí comienza mi odisea: Terror en Xixona.
Dícese de Xixona un pueblo muy pequeño, con dos calles grandes paralelas (una para cada sentido) y unas cuantas ramificaciones. Si no encuentras aparcamiento en una de esas dos calles, no te queda más remedio que salir del pueblo, dar la vuelta y volver a entrar. Tuve que repetir la maniobra tres veces. Cansado de entrar y salir sin parar y sin aparcamiento visible, decidí buscar atajos por las ramificaciones. Ay de mí.
Tras dar un par de curvas y notar como cada vez se iba estrechando más la calle, llegué al final de ésta dándome cuenta de que no se podía seguir más. Estaba atrapado y la única salida era la marcha atrás. En ese justo momento me llama Suay: ¿Dónde estás?
A lo que contesto: Buscando aparcamiento en Xixona pero... no sé si saldré de ésta. Id tocando sin mí.
Pero cogiendo valor de las nubes, decido emprender la marcha atrás y en un sitio donde la calle era ligeramente más ancha consigo, tras varias maniobras, darle la vuelta al coche y salir de frente.
En Xixona, además de tener calles sin salida no señaladas, también tienen direcciones prohibidas omitidas. Y sí, fui víctima de una de ellas. A quien me encontré de frente, se ve que era conocedor de dicha peculiaridad del pueblo (aunque lo normal es que no caigas en esas cosas por tenerlas tan asumidas, por lo que deduje que no debía ser de nacimiento jijonenco), no le extrañó que me equivocara y no empezó a gritarme barbaridades, sino que fue muy comprensivo. Conseguí salir y dar la vuelta y, tras luchar contra las calles, los sudores fríos y la desesperación, el aparcamiento fue realizado con éxito (en esa misma calle, pero dando la vuelta).
Sin embargo, no sabía dónde había que tocar así que decidí ir a la casa de cultura, la cual me fue indicada por una señora muy simpática que me decía que no soltara la acera... Fue algo así:
"Pues tienes que, sin soltar la acera, andar alrededor de este edificio y, la última puerta es la casa de cultura.., ¡¡y sin soltar la acera!!" A lo que no puede más que contestar: "Gracias" y, cuando me iba, en la lejanía, escuchaba sus sabias palabras diciéndome "¡¡Sin soltar la acera!!". 
Conseguí llegar a la casa de cultura y de ahí me mandaron al casino. Vi entonces a Enric a lo lejos y nunca pensé que tuviera esa sensación de alivio que tuve. Por fin había llegado a mi destino.
Subí tres plantas y allí estaba el ensemble, decidiendo fechas para irnos de campamento a Agost (a ver las pirámides y las cataratas). Tras unos ensayos de pie, fuimos a tocar a la planta baja, donde todos los abuelos de Xixona aguardaban. Cuando empezó la primera obra, con Enric y Claudia como solistas, Suay, que no dirigía, se enteró de la vida y obras de toda la familia de ambos gracias a los comentarios de la gente. Carrillos, por su parte, en el salto de $ a 0 se pasó saltando páginas y tuvo que pararse un rato buscando la hoja que tocaba. Cuando acabó, una señora del público le agarró de la manga y le dijo: "¡esa es mi nieta!". Así fue como Carrillos conoció a la abuela de Claudia.
Acabamos el concierto sin problemas. La peculiaridad del concierto fue que tocamos de pie. La verdad, a mi la experiencia me resultó al principio extraña, pero conforme iba avanzando iba mejorando. En resumen, que estuvo bien eso de tocar de pie, al menos por mi parte. Y hablando de partes, finalizamos la nuestra y dejamos paso al grupo de la segunda, mientras nosotros recogíamos instrumentos y hablábamos de asuntos Carrisuayxeriles.
Bajamos a ver al grupo de Jazz Saxona, que lo hizo muy bien. ¿Por qué se llama Saxona? Pues porque es el nombre antiguo de Xixona. ¿No es un nombre muy saxofonístico? 
Pues el otro día me encontré con mi amigo Adolf Sax que me confesó que estaba de gira por Europa buscando ideas para mejorar el clarinete bajo porque le sonaba un poco mal y, cuando pasó por Saxona probó el helado de turrón y el de mantecado, llegando a éxtasis tal que tuvo la magnífica idea de crear el Saxofón. Y no lo llamó SaxoPhone por ser "La voz de Sax" sino por ser "La voz de Saxona".
Otros dicen que el pueblo se llamaba "Sexona", pero que, claro, no lo podían tener X-rated todo el año y decidieron cambiarle el nombre a Xixona.
Sea como fuere, también es curioso señalar que el pueblo del turrón lleva teniendo la misma cantidad de habitantes (sobre los 7700) desde hace más de 200 años. ¿Qué hacen con los niños? ¿Acaso es Xixona una suerte de Esparta en la que sacrifican a los niños más débiles para controlar así la natalidad? De ahí supongo que vendrán los super poderes de Enric y de Claudia.
Claudia, por cierto, me comentó toda la división social de la tierra del turrón, perteneciendo ella a la clase del proletariado jijonenco, siendo los integrantes del grupo Saxona algo así como lugartenientes u oligarcas. Sin embargo, después de sus conciertos solistas tanto con el ensemble como con la banda, lo cierto es que la han coronado como reina del pueblo.
Y en el casino del pueblo de Claudia y Enric cenamos, lugar en el cual sucedieron mil aventuras que narraré mañana. Id preparando vuestras mentes para la mayor aventura jamás contada. Viajaremos de Tomelloso a Argentina, de Xixona a San Juan por los caminos más inhóspitos, escucharemos al clarinete fantasma sonar con su timbre melancólico y mucho más. 
Por cierto, Carrillos me confesó que él se ve más parecido con Andre Agassi ya que es aficionado a jugar al Paddel (precisamente se había lesionado) así que ya lo sabéis.
Para aquellos que piensan que soy un insensible y un mal alumno por haber puesto una encuesta así decir que la he hecho desde el respeto y que no será la única ni la última víctima de la sección de encuestas del Carrisuay. Decir también que Carrillos tienen un ticket que vale por un enfado conmigo y que se lo está reservando para ocasiones que realmente merezcan la pena (aunque hace amagos de pegarme, pero los consigue controlar para poder escoger el momento idóneo). Desde que Paco Amaya llamó a Suay personalmente para felicitarle por la audición de saxofones del conservatorio, han sucedido tantas cosas extrañas y cambios súbitos de nacionalidades, a la par que encuestas nuevas y nuevos brotes de selectivitis (¡¡Mireia, ten cuidad o Descartes se apoderará de ti!!). Es lo que tiene la Revolución en las tierras del turrón, ¿no?

¡¡Mañana la segunda parte!!

domingo, 8 de febrero de 2009

¿A quién se parece más Carrillos?

Sí, como podréis observar, desde hace unos días hay nueva encuesta. ¿A quién se parece más Carrillos?
Carrillos siempre ha despertado fascinación en sus alumnos. De apariencia menuda, con tendencia a utilizar los dedos a modo de púa para que sus alumnos hagan más presión y con la cabeza rapada.
Sí, él es de esa serie de personas a los que les favorece no llevar pelo en la cabeza. Un amigo mío, a pesar de tener posibilidad para cabellera frondosa, siempre se rapaba el pelo al 0 porque le quedaba mejor.
¿Qué sería de Vin Diesel con pelo? ¿Y del genio Don Limpio? ¿Y de nuestro tenista favorito después de Nadal Andre Agassi? ¿Y de Paco Lobato? 
Además, otra de las características principales de Carrillos es que recuerda a un vaquero del viejo oeste. No es como el caso de César, que se parecía físicamente a un mosquetero. En el caso de Carrillos va más en el aura. Es como si tuviera ese toque de dureza de los curtidos hombres del oeste. Suay, tienes suerte de que no te haya dicho: "Este ensemble no es lo suficientemente grande para los dos..."
Además, en el video de Castalla el mismo lo dijo: "Parezco un vaquero"
Así que, ¿A quién crees que te pareces más, Carrillos?

¡Hasta mañana en xixona Carrisuayxos!

sábado, 7 de febrero de 2009

¡¡Antón-Suay se lleva el apellido al agua!!

Estimados amigos, sé que no son horas pero me congratulo de deciros que la encuesta ha finalizado con el siguiente resultado:

Antón -> 1 voto
Antón-Suay -> 8 votos
Suay -> 0 votos
Carrisuay -> 6 votos

Como vemos, la cosa ha estado nivelada entre Carrisuay y Antón-Suay, ganando este por una diferencia de dos votos. El voto de Antón es público, fue dado por el propio Suay.
Sin embargo el Carrisuay ha hablado y ha dejado claras sus preferencias.
Suay, siempre te lo he dicho, AntónSuay es un apellido con fuerza y musicalidad y si lo tiene tu descendencia, les harás crecer más inteligentes y guapos.
Carrosuay es una buena opción también pero claro, quizá se podría intuir entre Carrillos y tú esa relación más que de amistad y más que laboral que hay. Así que es preferible AntónSuay.

PD: Siempre puedes ponerle Mira, xDD


¡¡Hasta la próxima Carrisuayxos!!

viernes, 6 de febrero de 2009

Carrisuaypere, la sensación de la percusión

Todavía se escucha el eco del redoble de los timbales resonando en la nevera del conservatorio, escenario donde tuvo lugar la terrible batalla entre saxofonistas y percusionistas, lugar donde un servidor hizo de reportero de guerra y grabó un concierto lleno de efectos, grandes momentos y otros delicados.
Pero antes nos habíamos reunido Bárbara, Mireia y yo en la cantina, copiándonos los CDs de Suay de mano de Claudia (que había ido a limpiar el coche porque la culpa la corroía por dentro) y el Caninidisk. Pronto se nos sumó Toni, que quería material saxofonístico y luego vino Laura. Conseguido el material, nos dirigimos a la audición, en la cual Suay nos hizo sentarnos detrás. Aproveché para encender mi ordenador y grabar.
Empezó Canuto, un viejo conocido, con Flora, la timbalera. Luego le siguió María José, después un chaval de segundo cuyo nombre no conozco, que tocó con Joan (el hombrecillo del cajón flamenco). Luego Edu y Adri deslumbraron a todos con su actuación doble. Después Mónica nos arrancó el aliento con una estupenda interpretación, pero fue la de Enric y Josep (tocando el Vibráfono con un arco de violín, increíble) la que nos deslumbró a todos. 
El listón estaba muy alto, pero Carri, Suay y Sempere, acompañados de Federico y un profesor de percusión se dispusieron a tocar una obra realmente espectacular. Nos quedamos fascinados, el percusionista parecía el artífice de una de las mayores batallas campales vistas. Federico se mostró versátil y con una habilidad enorme para comunicarse con los tres saxos, cada uno en un extremo y subidos en una tarima. Fue un éxito.
Después subimos con Suay a ensayar la pequeña Czarda, que Pablo dice que se la sabe muy bien, y la Obertura. En la Obertura, Suay le permitió a Canini tomar la poción mágica y todo desembocó en un fuerte terrible. Me sorprendió que nos pidiera tocar más fuerte a los altos, yo ya estaba dándolo todo. Pero luego se dio cuenta y nos volvió a pedir que tocáramos piano. Después le dimos forma a la Czarda y, finalmente, acabamos el ensayo listos para ir el lunes a Xixona.
Al día siguiente, Three For Five estuvo apunto de convertirse en Two for Five, pero Mireia nos impidió a Canini y a mí quedarnos solos con Paco y el grupo de vientos. Paco les dio un ultimatum a las trompetas, que no dan una los pobres, y ensayamos el Ebony Concerto. Sin embargo, qué corto, por dios.
Sí, como los trompetas no rulaban bien, el ensayo acabó prematuramente.
Después, dirigí un poco. Me dijo, entre otras cosas, que era un personaje. ¿En serio lo creéis? Qué malos sois, que os oigo desde aquí reíros.
En fin, que la vida me trata así, y así os lo cuento. ¡Hasta la próxima Carrisuayxos!