martes, 27 de octubre de 2009

El retorno del diablo de las cuevas de nerja

Pues sí, hoy la cosa va de sucesos sobrenaturales que el famoso ensemble se encarga de esclarecer. No es si no una de sus múltiples facetas y no la más importante. Sucedió cuando Urbano, conocido gracias a Jean Marie Londeix como "Urbain" -porque Gabriel Fauré, su colega de país, también era un Urbain en el fondo- tocó aquella palindromía flamenca, hoy día solamente un rumor que se escucha en la lejanía. En aquel tiempo, Edu sellés aspiraba al soprano desde su puesto de alto y necesitaba conseguir suceder a Urbain cuando este dejara el ensemble. Así que investigó e investigó mil maneras para mejorar su técnica saxofonista y se dedicó a recorrer los lugares más recónditos del planeta y, en uno de ellos, se encontró con Adolfo Ventas que le dijo:
- "oh, pequeño saxofonista, sé que vas en busca del conocimiento superior que te permita encumbrarte en la cima palindrómica del famoso Carrisuay. Conozco un lugar en el que dicen que, cada 100 años, aparece un demonio capaz de entregar todo tipo de conocimientos. Sin embargo, el precio a pagar es muy alto. Ese lugar son las cuevas de Nerja, un sitio donde los murciélagos chillan escalas hexátonas y las estalactitas reflejan clústers."
Así pues, Edu se puso manos a la obra en busca de las famosas cuevas. Pero él no podía alcanzar su destino solo, así que contrató a los mercenarios más famosos del lugar: Adri, el genio del disfraz; Canini, la fuerza más grande del planeta Barítono y a Pablo, el de Rosendo.
Los cuatro emprendieron la marcha y corrieron mil aventuras. El druida Toni les dio poción mágica para poder tocar fortísimo (menos a Canini que, como ya sabemos, cayó en la marmita de los fortísimos de pequeño) y les entregó un flautofón con el que podrían invocar al Fauno para que les ayudara.
Su primer reto lo tenían en llegar a las cuevas de Nerja, pues no sabían dónde se encontraban. Buscaron a alguien capaz de llevarles al lugar a tiempo pero no se les ocurría a nadie hasta que a Edu se le ocurrió una fantástica idea: Sí, el que los iba a llevar al lugar... era yo.
Recuerdo enfrentarnos a samuráis japoneses, a indios americanos, a dragones de komodo, a trombonistas de pasacalles y demás fauna peligrosa de alrededor del mundo, siempre sin perder el rumbo hacia nuestro destino. De vez en cuando, adri aprovechaba para disfrazarse y obtener alguna ventaja, como calcetines negros de mireia, pantalones negros de canuto y demás utensilios necesarios en el viaje. En uno de los meses llegamos al triángulo de los multifónicos, donde las tres sirenas saxo cantaban su canción. Mireia con el tenor, Claudia con el alto y Mónica con el soprano. A su lado, tenían al tritón salvaje que, aunque tocaba el barítono, todos sabíamos que se trataba de un pianista argentino. El grupo de tritón y sirenas quería que tocáramos en un ensemble el devil's rag y canini casi cae en su embrujo. Pero pablo reaccionó a tiempo y le dijo: eh tío, que las partituras las tengo yo.
Sorprendidos nuestros enemigos, se revelaron como lo que en realidad venían a hacer. El tritón tomó la voz y nos confesó: Somos enviados del diablo de las cuevas de Nerja y estamos aquí para probar vuestra valía. Habéis superado la prueba. Entonces Mireia se fue a valencia a estudiar alguna ingeniería mientras echaba de menos el carrisuay, Claudia decidió que aprendería los caminos del soprano y Mónica seguiría los pasos de su maestra Carla en la universidad de Alicante. El único que permaneció invariable en su determinación fue el tritón quien, por cierto, era Edu Ruiz.
Pero el viaje era largo y las provisiones comenzaban a escasear. Fue entonces cuando topamos con un puesto de turrón y chocolate, en Barcelona. Ahí se hallaban Enric y Bárbara (que estaba de visita), dispuestos a abastecernos a cambio de tocar para ellos la suite hélénique. No fue problema para el cuarteto y mientras yo recogía el dinero de la gente de la calle que nos echaba monedas, Enric y Bárbara iban llenando nuestras alforjas de turrón, helado y chocolate.
Emprendimos nuestro viaje de nuevo dispuestos a alcanzar nuestra meta de una vez por todas. Pero caimos en Castalla donde Maria José aguardaba. No nos dejaría pasar hasta que alguien la derrotara en un partido de tenis slap. El primero en enfrentarse a ella fue Adrián, quien cayó derrotado tras dos desigualados sets. Luego Pablo confundió los colores de la pista y siempre mandó las bolas-slap fuera de la pista (pensando que acertaba). Yo no sabía manejar la raqueta-slap y sólo quedaban Edu y Canini. Edu estuvo a punto de superarla, pero en el último set fue derrotado. Canini in extremis decidió desoir las advertencias del druida toni y bebió de la pócima mágica. Entonces a su lado le apareció su conciencia, en forma de rubén con sandalias de perro - y claudia, desde la lejanía, pensó que si lo hubiera sabido ella también se habría puesto las suyas de fantasma - y le dijo: tienes que hacer el slap tan profundo como cuando Blas y yo realizábamos la danza doraemon, demuestra que eres nuestro digno sucesor!!.
Y Canini se enzarzó en una dura batalla de tenis slap que consiguió no sin dificultades, superar. Y Maria José le dio una palmadita en la espalda y le dijo: Muy bien, has conseguido derrotarme, y eso que sólo llevaba lastres de 300 kilos, es todo un récord. Espantados de la potencia slapeña de Maria José pero felices de superar su prueba, proseguimos nuestro camino hacia las cuevas de Nerja. Ya quedaba menos.
Tras esta dura odisea, llegamos a la puerta que estaba vigilada por el guardián Suay. Como habíamos llegado a nuestro destino, me dijeron que podía marchar si quería, que el camino a partir de entonces era muy duro. Pero les dije que arriesgaría mi vida y algún día subiría la historia completa al Carrisuay.
Para derrotar a Suay, que nos pedía hacer escalas por quintas, tuvimos que emplear la trampa y el engaño. Pablo se ofreció voluntario y le desafió. Su manera de luchar era emplear frases y comportamientos que nadie haría, colapsando así temporalmente a Suay. Pasamos los cuatro restantes. Dentro estaba Sempere que no nos dejaba pasar. Para vencerle, Adri se disfrazó del mosquetero y le dijo que le enseñara a hacer armónicos. Y, a escondidas, pasamos Edu, Canini y yo. El siguiente obstáculo era que no había puente para pasar al otro lado. Entonces Canini decidió tocar el flautofón para invocar al fauno y no os imagináis nuestra sorpresa cuando vimos que él mismo era el fauno. Un canini ahora con poderes de fauno nos propulsó hacia el otro lado del abismo. Pero él no podía pasar.
Y ahí fue donde nos encontramos con el diablo de las cuevas de Nerja. Con el dedo índice nos procuró un ataque que a mí me dejó sin respiración, pero edu pudo soportar no sin dificultad. Entonces pude contemplar su rostro. Era Carrillos.
- "Oh, pequeño Maleante, ¿Dices que quieres heredar el puesto sopranístico de Urbain y tocarlo? Pues cómprate un soprano!!!"
a lo que respondió:
- Ya tengo uno.
Y a Carrillos se le iluminaron los ojos y dijo: - haber empezado por ahí...
Entonces fue cuando perdí el conocimiento.
Al despertar me encontraba en una clase de ensemble haciendo escalas por quintas con mis compañeros. ¿Habría sido todo una ilusión? En seguida supe que no, pues Edu estaba tocando el soprano y yo todavía notaba el dolor incisivo del dedo índice de Carrillos en el estómago.
Y esta pequeña historia sirve como advertencia. Rafael Garrigós ha conjurado de nuevo al diablo de las cuevas de Nerja. Así que a los nuevos Carrisuayxos, aunque vengáis de novelda, de egipto, de yecla o de la mafia italo-mutxamelera, no os confiéis. El dedo índice del diablo de Nerja no perdona.
¡¡Hasta la vista Carrisuayxos!!

miércoles, 14 de octubre de 2009

Carrisuay Returns, 09-10

Pues sí, ha sido un verano largo, pero tras la calma siempre viene la tormenta (así como tras la tormenta siempre viene la calma) y me congratula volver a escribir las crónicas del tan esperado Carrisuay.
Algunos se han marchado como Mireia, Adri, Toni, Enric, Mónica y otros nuevos han venido. ¿que quiénes son los nuevos?
En primer lugar, tenemos a Cristina de Mutxamel, aunque por su apellido uno podría pensar que se trata de una peligrosa mafiosa de ascendencia italiana. ¡y puede que lo sea! Ella ha cogido mi puesto de saxo alto, pues yo ahora soy parte de la cuerda de tenores junto con María José (El de Rosendo ahora es Alto).
Después contamos con la compañía de la Noveldense Ana, quien tuvo el placer de tocar con nosotros en mi pueblo. Ana además de tocar el tenor en el ensemble, también toca el tenor en mi grupo de Banda y no se cree que ya no me quedan asignaturas en la carrera (lo cual no es lo mismo que tenerla, que no la tengo).
El refuerzo Barítono que sustituye al inefable Toni es José Alberto, un universitario quien realmente tiene dotes de barítono y dispuesto a igualar las proezas de su antecesor.
El último refuerzo de los saxos Altos, que sustituye a Claudia y Bárbara a la vez (quienes, inseparables, ahora son sopranos junto a Edu Sellés) es Santi López, uno de los dos nuevos "Gemelos". Es el gemelo responsable y saxofonista que está dispuesto a darlo todo. De él destacar que, aunque dice ser de Aspe, en realidad es del antiguo Egipcio (ya que en Banda pudimos comprobar que domina perfectamente la lengua jeroglífica).
Y nada, tras las presentaciones, comenzamos a tocar una obra nueva de Garrigós que ha compuesto por encargo para el ensemble. La obra es un poco extraña e intrincada y, si no llega a ser por (como dijo Suay y señaló que añadiera en la entrada) los tenores salvadores, hubiera podido ser un gran desastre. Aunque los tenores salvaron las escalas gracias a su timbre conciliador, también perfilaron el buen hacer durante la obra. No obstante, Canini pide y desea un Devil's Rag para poder darle caña al barítono y ser feliz.
Y nada, por ahora nada reseñable que contar, salvo que Sempere se ha independizado y ha formado su propio ensemble de juventudes saxofonistas. ¿Hará la competencia al Carrisuay? ¿Tendrá un Blog-Crónica donde cuenten sus historias? ¿Se dejará Sempere el pelo como Suay?
Ah, y me gustaría señalar mi indignación tras tocar la Passacaglia de Ramón Ramos en banda, tener un solo de 54 segundos - el más largo de la obra - y que nuestro director no me diera ni la entrada ni hiciera ningún comentario. ¿Es un ataque anti-saxos? ¿O será que lo hice tan bien que no hacía falta correcciones? Eh, Suay, que ya te oigo venir, ese "tan bien" es relativo a la castaña de solos que previo a mí hicieron el oboe 1 y la trompa 1, los cuales duraban dos o tres compases a lo sumo (y el mío 14, al mismo tempo de negra = 60). Sí, sí, ya había olvidado que, en las bandas, la cuerda más olvidada es la de los saxos tenores y luego la de los barítonos. Pero vuelvo a mis orígenes para perfilar una gran etapa de grado medio, con sus altibajos, bajialtos y carrisuays varios.
¡Hasta la vista Carrisuayxos!