miércoles, 21 de abril de 2010

La Caldera helada y la maldición Menorquina

Tomar la fruta antes que el resto de la comida. Esa es la clave.
Pablo nos la reveló sabiamente en el viaje a Menorca. Siguiendo el ejemplo de Santi, se duchó a la mañana siguiente con agua fría. ¿Por qué? Muy sencillo.

Cuando llegamos, no había agua caliente y Santi sentía la necesidad de ducharse. Se duchó y se constipó.
A la mañana siguiente, Pablo sintió la misma necesidad, pero gracias a la fruta y a los gritos que pegaba no se constipó. Mientras tanto, Claudia se olvidaba de lavarse el gepeto. ¿O quizá huía del agua fría? Sempere iba poco a poco preparando sus chistes, los cuales le servirían para batirse en duelo. Suay miraba con miedo su chándal molón amarillo fosforescente, rezando por no tener que usarlo en alguna locura de Carrillos como "salir a correr". Todo eso ocurría a la vez que el agua fluía desde la caldera hasta los grifos. Hablo de ese agua caliente que tardó un día en llegar a nuestro poder, dejando dos víctimas (Pablo y Santi) y una importante colaboración con la sequía de España.
Mientras tanto, la noche antes del concierto se escuchó en el albergue a un grupo de saxofones, no todos, interpretando para sus profesores el "Arabbian Gipsy Promenade". Yo estaba leyendo "La Conjura de los Necios" y Santi estudiaba algo relacionado con el instituto.
Edu Sellés lamentaría no haberse traído su barra de ejercicios para mantener a punto sus bíceps y tríceps. No se la trajo por parecer muy friki, y su arrepentimiento surgió cuando vio a Suay, Carrillos y Sempere vestidos para la carrera. Y lo que es peor, Pablo estaba allí listo para correr con una cinta en el pelo.

El día después del concierto comenzaron las clases con Hans de Jong, quien demostró ser un hombre al que le gustaba mucho salir de cervezas con los amigos, ya que usaba ese ejemplo para escenificar cómo se debía tocar. Y lo más curioso es que funcionaba.
Todos nos sorprendimos cuando le dijo a Canini: "Tú eres chulo, ¿verdad?".
No, no lo conocía de antes y nadie le había hablado de él, sencillamente, Don Canini tenía que tocar la "Hot Sonate" de Erwin Schulhoff. Y sí, Schulhoff se puede leer como Chulo.
Ese día fuimos a comer a una academia de cocina y disfrutamos de su servicio y buffet. Por la tarde seguimos con el curso, y algunos nos pasamos toda la tarde estudiando en el aula de tecnología, inventando nuevos estilos para los atriles.
Era miércoles y llegó la noche. Fue esa noche cuando me di cuenta de que en Menorca son del Madrid. Sucedió así.

Estábamos tan tranquilos sentados cenando en el Hostal Ciutadella viendo el fútbol. Jugaba el Madrid contra no sé qué equipo en la champions. Era 10 de Marzo de 2010 y, cómo bien sabrán, fue eliminado de la copa. El caso es que Suay se pasó todo el partido metiéndose con el Madrid y con Christiano Ronaldo (espero que no me denuncie por escribir su nombre en vano). No sé cómo, pero un viejo se levantó gimiendo: "anéuvone capa catalonia" mientras su mujer le decía: "Son de valència". Total, que le dio una crisis y nos acusó de ello. Y cuando se marchaban, furiosos, la señora se giró (por cierto, Claudia estaba a su lado hablando por teléfono) y me señaló con un dedo acusador mientras gritaba: "A tú, a tú". Haciendo amigos gracias a Suay.
Desde entonces Santi me dijo que tenía que caerme para deshacer la maldición, pero conseguimos deshacerla con mucho esfuerzo y reflejos para no caer.
Así que, ya sabéis, cuando vayáis a un bar de menorca y esté jugando el Madrid... ¡¡No os acerquéis a Suay!!

¡Hasta la vista Carrisuayxos!

lunes, 19 de abril de 2010

El regreso

Pues sí, uno vuelve a la carga después de mucho tiempo.
Hace más de un mes que nos fuimos a Menorca y me voy a disponer durante esta semana a contar los por menores del viaje.

Cuando llegamos al aeropuerto pocos podíamos imaginar las aventuras que nos depararía el futuro. Nada más aterrizar en Barcelona tuvimos la primera, ya que el avión, a causa del viento, hizo un giro que puso a los pasajeros de un lado mirando al suelo y a los otros al cielo. Desde la cabina todo es más exagerado pero algunos ya temían por su vida.
Fue el día además que barcelona amaneció nevando y disfrutamos de la nieve, dejando la ciudad antes de que comenzaran los problemas. ¿Qué problemas? Fue dejar la ciudad y empezar a llegarnos noticias de apagones en barcelona, etc. Vamos, que escapamos justo a tiempo.
El viaje a Menorca fue breve y, al aterrizar, notamos como el avión rebotó en el suelo. Pero ya estábamos en tierra firme.
Nos llevaron a las furgonetas que nos acompañarían todo el viaje y comenzó una maratón de chistes y saxos increíble. Conocimos al mayor de los Carrillos, Antonio Carrillos, el cual fue víctima de una de las frases de Canini nada más llegar a "Sa Vinyeta" (Fue el viaje de los "Sa", imitando a los menorquinos) cuando, intentando abrir las puertas y entrar al albergue, Antonio dijo: "Mira a ver si está abierta la puerta" y Canini contestó, pensando que se trataba de Javier Carrillos: "Sí, va a estar oberta pa tu". Y ese fue el principio de una gran amistad.

Como no había nadie en el lugar, nos fuimos a recorrer la gran ciudad de Ciutadella, aprovechando así para cenar. Volvimos y nos instalamos ya por fin en el albergue y empezó la maratón de chistes. Santi se lució contando los chistes menos graciosos de la historia, pero todo fue muy divertido. Incluso Claudia debutó en la tarea de las frases míticas con "Que no me he lavao el gepettoooo!!!".
Cuando finalmente nos fuimos a dormir; Canini, Pablo y Santi mantuvieron entre ellos el diálogo más absurdo, largo y sin gracia que he presenciado jamás. Nadie se explicaba como Edu Ruiz podía quedarse dormido con tal follón. Cuando le preguntaron si estaba despierto a Edu Sellés, bautizado como "Edúrcules, Tochoman o Tochopolvo" durante el viaje, contestó: Pues claro, hijos de puta.
Una frase que resumía todo. Después del sueño, vino el concierto.
Pero antes del concierto hubo ensayos a tutiplén. Primero ensayamos en Sa Banda de Ciutadella, lugar en el cual entrevistaron a Carrillos (entrevista que colocaré al final de esta entrada) y después fuimos a comer a un comedor lleno de niños. Fue un regreso a la infancia.
En mi sordera, escuché que Edu le preguntaba, felizmente, a Ana: ¿Te puedo meter una ostia? y ella le respondía, también muy feliz: "sí". En realidad le estaba preguntado algo sobre la comida, pero supongo que tantos años tocando en banda a afectado a mi sentido auditivo.
Después fuimos a Mahón, de donde era oriundo Mahoma y donde se inventó la mahonesa. Ensayamos en el conservatorio de allí (El cual es pequeñito, pero tiene instalaciones molonas -como suay diría-, a mí me recuerda al de Madrid versión Liliput). En realidad no era el conservatorio, pero hacían las audiciones ahí y estaba cerca. Después tuvimos el concierto y cuando acabó fuimos a cenar, donde conocimos a algunos de la isla, como el cellista Oliver y la violinista que no sé como se llama. Después volvimos a Ciutadella y disfrutamos del sueño.
Al día siguiente tendríamos nuestro encuentro con Hans de Jong, el saxofonista que nos iba a dar el curso. Pero eso ya es cosa de la próxima entrada.
¡Hasta la vista Carrisuayxos!