lunes, 19 de abril de 2010

El regreso

Pues sí, uno vuelve a la carga después de mucho tiempo.
Hace más de un mes que nos fuimos a Menorca y me voy a disponer durante esta semana a contar los por menores del viaje.

Cuando llegamos al aeropuerto pocos podíamos imaginar las aventuras que nos depararía el futuro. Nada más aterrizar en Barcelona tuvimos la primera, ya que el avión, a causa del viento, hizo un giro que puso a los pasajeros de un lado mirando al suelo y a los otros al cielo. Desde la cabina todo es más exagerado pero algunos ya temían por su vida.
Fue el día además que barcelona amaneció nevando y disfrutamos de la nieve, dejando la ciudad antes de que comenzaran los problemas. ¿Qué problemas? Fue dejar la ciudad y empezar a llegarnos noticias de apagones en barcelona, etc. Vamos, que escapamos justo a tiempo.
El viaje a Menorca fue breve y, al aterrizar, notamos como el avión rebotó en el suelo. Pero ya estábamos en tierra firme.
Nos llevaron a las furgonetas que nos acompañarían todo el viaje y comenzó una maratón de chistes y saxos increíble. Conocimos al mayor de los Carrillos, Antonio Carrillos, el cual fue víctima de una de las frases de Canini nada más llegar a "Sa Vinyeta" (Fue el viaje de los "Sa", imitando a los menorquinos) cuando, intentando abrir las puertas y entrar al albergue, Antonio dijo: "Mira a ver si está abierta la puerta" y Canini contestó, pensando que se trataba de Javier Carrillos: "Sí, va a estar oberta pa tu". Y ese fue el principio de una gran amistad.

Como no había nadie en el lugar, nos fuimos a recorrer la gran ciudad de Ciutadella, aprovechando así para cenar. Volvimos y nos instalamos ya por fin en el albergue y empezó la maratón de chistes. Santi se lució contando los chistes menos graciosos de la historia, pero todo fue muy divertido. Incluso Claudia debutó en la tarea de las frases míticas con "Que no me he lavao el gepettoooo!!!".
Cuando finalmente nos fuimos a dormir; Canini, Pablo y Santi mantuvieron entre ellos el diálogo más absurdo, largo y sin gracia que he presenciado jamás. Nadie se explicaba como Edu Ruiz podía quedarse dormido con tal follón. Cuando le preguntaron si estaba despierto a Edu Sellés, bautizado como "Edúrcules, Tochoman o Tochopolvo" durante el viaje, contestó: Pues claro, hijos de puta.
Una frase que resumía todo. Después del sueño, vino el concierto.
Pero antes del concierto hubo ensayos a tutiplén. Primero ensayamos en Sa Banda de Ciutadella, lugar en el cual entrevistaron a Carrillos (entrevista que colocaré al final de esta entrada) y después fuimos a comer a un comedor lleno de niños. Fue un regreso a la infancia.
En mi sordera, escuché que Edu le preguntaba, felizmente, a Ana: ¿Te puedo meter una ostia? y ella le respondía, también muy feliz: "sí". En realidad le estaba preguntado algo sobre la comida, pero supongo que tantos años tocando en banda a afectado a mi sentido auditivo.
Después fuimos a Mahón, de donde era oriundo Mahoma y donde se inventó la mahonesa. Ensayamos en el conservatorio de allí (El cual es pequeñito, pero tiene instalaciones molonas -como suay diría-, a mí me recuerda al de Madrid versión Liliput). En realidad no era el conservatorio, pero hacían las audiciones ahí y estaba cerca. Después tuvimos el concierto y cuando acabó fuimos a cenar, donde conocimos a algunos de la isla, como el cellista Oliver y la violinista que no sé como se llama. Después volvimos a Ciutadella y disfrutamos del sueño.
Al día siguiente tendríamos nuestro encuentro con Hans de Jong, el saxofonista que nos iba a dar el curso. Pero eso ya es cosa de la próxima entrada.
¡Hasta la vista Carrisuayxos!

1 comentario:

Pablo dijo...

-Buenas noxes eduu!
-nñas nñoxes!
(JAJAJAJAJAJA)
ya era hora de una nueva entrada arturoo jaja